El 30% de las enfermeras de la residencia pública de Cortes de Burgos han renunciado a sus contratos en las últimas dos semanas

21 junio 2021
Imagen de archivo

El Sindicato de Enfermería, SATSE, en Burgos denuncia la extrema situación a que está llevando la Gerencia de Servicios Sociales a las enfermeras de las residencias públicas, en concreto la de Cortes, por las condiciones en que las obliga a trabajar, el “chantaje” a que se ven sometidas para garantizar la asistencia a los residentes y la inseguridad para ellas y para dichos residentes que se está generando, también por la falta de profesionales enfermeras suficientes.

Ya son cuatro las enfermeras, de un total de 11 de plantilla, que han renunciado a seguir trabajando en la Residencia de Cortes burgalesa debido a las pésimas condiciones laborales a que se ven sometidas en un centro en el que se atiende a 120 residentes, situado en un edificio con ocho plantas y en el que se ha llegado a dejar una sola enfermera para el turno de tarde. Tres de ellas han optado por dimitir y una cuarta no ha querido prolongar su trabajo en el centro con un contrato de verano.

Las enfermeras están agotadas emocional y físicamente porque la sobrecarga de trabajo es inmensa, no pueden desempeñar sus funciones con la seguridad de estar haciéndolo bien para garantizar el trato que los residentes deben recibir, denuncia SATSE Burgos, que alerta de que esto puede poner en peligro a los residentes.

El colmo ha sido que ante las vacaciones estivales y las bajas y ausencias que se producen por otros motivos entre las enfermeras que trabajan en la residencia, la Dirección de Cortes cae en el “chantaje” emocional hacia las enfermeras para garantizar que los puestos de trabajo estén cubiertos, ya que no encuentra enfermeras que quieran trabajar en estas residencias: se hace recaer en ellas la responsabilidad de esa cobertura de ausencias porque se les insta a elegir entre coger las vacaciones a que tienen derecho o cubrir la reducción de jornada de compañeras por conciliación laboral y familiar. Además, la Dirección fuerza que sean las enfermeras las que acepten trabajar un fin de semana cuando no les corresponde o renunciar a las vacaciones o posponerlas a otoño porque, de otro modo, perjudicarían a otras compañeras.

SATSE Burgos denuncia que la situación se está haciendo insostenible porque la Gerencia de Servicios Sociales no cambia las condiciones laborales que tienen estas enfermeras y que están haciendo que las profesionales no quieran trabajar en estos centros. De las 64 enfermeras que se han graduado este año en la Universidad de Burgos, solo 30 son de la provincia y 10 se han marchado ya al País Vasco. El resto han optado por un contrato en el Hospital Universitario de Burgos.

Pese a que muchas de estas enfermeras que deciden dejar de trabajar en las residencias tienen una clara vocación por la Enfermería Geriátrica, pesan más las malas condiciones laborales y retributivas que tienen: realizan más horas que sus compañeros de Sacyl y no tienen ponderado el trabajo nocturno que realizan. Siendo graduadas universitarias, cobran los mismos complementos retributivos que el resto de los trabajadores sin titulación que prestan servicios en estos centros, ya que no se valora el nivel de responsabilidad.

Asimismo, el tiempo trabajado como enfermeras en Servicios Sociales se les computa la mitad que el trabajado en el Servicio de Salud de cara a las bolsas y procesos selectivos de Sacyl, a pesar de que ambos organismos pertenecen a la Junta de Castilla y León, por lo que todo ello desalienta a seguir en estas residencias a las enfermeras que llevan tiempo trabajando en ellas y a las nuevas generaciones de enfermeras que acaban de graduarse en Enfermería.

Y todo ello no solo es insostenible para las enfermeras, según SATSE Burgos, sino que implica riesgos también para los residentes de los centros de Servicios Sociales, que no pueden recibir una asistencia de calidad en estas condiciones, cuando es el colectivo más vulnerable: en su mayoría son personas de edades avanzadas, grandes dependientes y con pluripatologías que merecen mejor trato que el que está garantizando la Gerencia con este maltrato a sus enfermeras.