Los representantes de los trabajadores de la sanidad piden unánimemente la retirada del Decreto 2/2020

16 noviembre 2020

Consejería de Sanidad de Castilla y León

Los sindicatos presentes en la Mesa Sectorial de Sanidad, se levantan de la Mesa exigiendo la retirada del Decreto, ante la rotura unilateral de las negociaciones por parte de la Junta de Castilla y León.

La Junta de Castilla y León decidió romper de manera unilateral cualquier negociación con todos los representantes de los trabajadores de sanidad, publicando el pasado sábado 14 de noviembre el Decreto 2/2020, imponiendo a los profesionales de la sanidad una pérdida de derechos total en las condiciones de trabajo.

Las organizaciones sindicales presentes en Mesa Sectorial, voz de todos los trabajadores de la Sanidad de Castilla y León, han solicitado hoy ante la Consejería de Sanidad la retirada inmediata del Decreto por parte de la Junta para empezar a hablar, por lo que a reunión de la Mesa Sectorial ha terminado sin ningún acuerdo.

Las organizaciones sindicales no pueden tolerar la farsa de negociación que ha planteado la Consejería de Sanidad a continuación del Decreto publicado el sábado.

Han despreciado e ignorado la postura negociadora y las propuestas que durante 10 días les han presentado las organizaciones sindicales con la intención de garantizar la prestación de la asistencia sanitaria y la calidad asistencial a la población, además de preservar los derechos de los trabajadores.

Las organizaciones sindicales piden a la Junta de Castilla y León responsabilidad, respeto y seriedad para con los trabajadores de sanidad y con la población, ante el mayor abuso jamás realizado sobre las condiciones de trabajo de cualquier tipo de empleado público. Esta imposición sacada con alevosía y nocturnidad, no concuerda con las declaraciones hace unos meses del propio Presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, donde hablaba de la talla humana de los trabajadores de la sanidad manifestando textualmente frases como“Nuestra sociedad se sostiene en los hombros de estos gigantes” (publicado17/03/2020), o como“Mañueco augura un reconocimiento “eterno” a los sanitarios…”(miércoles, 1 de abril de 2020).

Poco ha durado el agradecimiento y reconocimiento “eterno” a estos “gigantes”, trabajadores de la sanidad, menospreciados por una administración desagradecida y que no ha hecho los deberes para planificar después de una primera ola, la contratación de suficiente personal.  El maltrato sin piedad que está soportando el colectivo de sanidad, es una agresión sin precedentes en la historia de nuestro país, llevándose al límite a los profesionales que están exhaustos, agotados física y psicológicamente sin haber si quiera recuperado fuerzas tras una primera ola, como para que se les intente exprimir más.

El trabajador de la sanidad no pide reconocimientos, solo pide que se le deje trabajar en condiciones, con respeto, con medios materiales y de seguridad suficientes. El personal pide tranquilidad y unos mínimos derechos para poder afrontar con fuerza la atención a los usuarios, y no este fustigamiento continuo que demuestran con sus acciones los gestores de Castilla y León.

Desconocemos si hay una batalla soterrada o aireada entre los socios de gobierno de la comunidad de Castilla y León, pero pedimos que el campo de batalla no sea la sanidad, y las consecuencias no las paguen ni los trabajadores ni la población. Y si no saben gestionar que es lo que demuestran, que se vayan, y que no se aferren al cargo “eterno”.

Los trabajadores de la sanidad queremos poder trabajar con tranquilidad, con medios y con dignidad. Nos estamos jugando la vida en esta pandemia, los profesionales y la población, y con la salud no se debe jugar.

Se van a llevar a cabo convocatorias inmediatas de movilizaciones de todos los trabajadores de la sanidad y la población en general esta misma semana, para manifestar el absoluto rechazo ante este despropósito que pretende cometer la Junta de Castilla y León con la atención sanitaria que nos afecta a todos.

Seguimos exigiendo la retirada inmediata del Decreto y la obligada dimisión del Presidente de la Junta de Castilla y León, Fernández Mañueco. Castilla y León no merece tener un presidente que no cumple sus promesas y que miente a la población.